El show que nadie esperaba (y todos necesitaban)
Susana Zabaleta prometió un concierto. Lo que entregó fue algo completamente distinto. En el Lunario del Auditorio Nacional, ‘Mi Pecado Mortal’ se transformó en un espectáculo híbrido donde la música fue solo la excusa para hablar de todo lo demás.
Política, religión, sexo y hasta el lenguaje políticamente correcto desfilaron por el escenario. Y la audiencia, que incluía a Yordi Rosado entre otros famosos, no podía creer lo que escuchaba.
“¿Cómo están? Pensé que todas iban a ir con la Trevi”, soltó Zabaleta apenas comenzando. “Más les vale perras, porque si no je sui su madre y el que traiciona a su madre se le pudre el ano, así feo”.
De Bad Bunny a chistes de Peña Nieto
La irreverencia fue la norma durante casi dos horas. Entre bromas sobre Enrique Peña Nieto y cómo “su falta de cultura sacó al PRI del gobierno”, Zabaleta mezcló temas completamente dispares.
Su setlist fue tan impredecible como sus monólogos: desde “Beso” de Josean Long hasta “DtMF” de Bad Bunny, pasando por clásicos como “Kumbala” de La Maldita Vecindad.
Lo más curioso es que ni ella misma parecía saber por qué hablaba de ciertos temas. > “Uno de mis grandes problemas”, confesó refiriéndose también a su novio Ricardo Pérez, “es hablar y llegar a lugares insospechados”.
El momento más emotivo llegó al final, cuando tras despedirse regresó al escenario con su yerno para interpretar “Bésame Mucho” a capela. Un cierre perfecto para una noche donde nada salió como estaba planeado… y todo salió mejor.




