Adiós al chico normal del Scooby Gang
La noticia nos llegó como un puñetazo en el estómago a todos los que crecimos con el Sunnydale High en la tele. Nicholas Brendon, el actor que le dio vida y tantos momentos cómicos a Xander Harris en ‘Buffy, la Cazavampiros’, falleció. Tenía 52 años.
Su familia lo confirmó a través de un comunicado difundido por The Hollywood Reporter. La causa: naturales, mientras dormía.
“En los últimos años, Nicky encontró su pasión en la pintura y el arte. A Nicky le encantaba compartir su talento con entusiasmo con su familia, amigos y fans”,
Pero no se hicieron los distantes con la realidad. El texto fue claro y honesto sobre sus luchas personales.
“Si bien no es un secreto que Nicholas tuvo dificultades en el pasado, estaba tomando medicamentos y recibiendo tratamiento para controlar su diagnóstico y era optimista sobre el futuro al momento de su fallecimiento”.
Pidieron espacio para procesar el duelo, recordando a un hombre que “vivió con intensidad, imaginación y corazón”.
El último mensaje de Xander
Su última publicación en Instagram, del octubre pasado, fue profundamente simbólica. Compartió un texto titulado “¿Quién soy yo?”, donde reflexionaba sobre ese personaje que lo hizo famoso.
En él, Brendon defendía la profundidad de Xander, más allá del rol del “tonto” del grupo. Escribió que merecía más capas, y hasta esbozaba una continuación de su historia después del episodio ‘La Manada’.
Parece un guiño final a los fans. Una manera de decir que él también veía más allá del chiste fácil.
La reacción en redes no se hizo esperar. Una ola de nostalgia dolorosa por los 90s, por esa serie que fue un refugio para tantos adolescentes raros, y por el actor que le puso el toque humano (y torpe) a un mundo de monstruos.
Se va una pieza clave de nuestro imaginario colectivo. Descansa en paz, Nicky. Y gracias por todos los chistes malos en los momentos más tensos.




