El esperado regreso de los reyes del K-Pop
La espera de cuatro años terminó. BTS volvió a los escenarios y su ARMY mundial lo vivió en directo. Un concierto llamado BTS Comeback desde Seúl que agradeció la fidelidad de los fans y que Netflix llevó a todo el planeta.
A las cinco de la mañana, hora de la Ciudad de México, miles de seguidores ya llenaban la Plaza Gwanghwamun. Ordenados en bloques perfectos a lo largo de la Calle de los Seis Ministerios, listos para el momento.
Un escenario con historia
El marco gigante mostraba las puertas del palacio Gyeongbokgung al fondo. Luces de colores, bailarines… y entonces aparecieron ellos. Los siete: Jin, Suga, J-Hope, RM, Jimin, V y Jungkook. De blanco y negro, como siempre elegantes.
Arrancaron con Body to body, Holligan y 2.0. Temas de su nuevo álbum Arirang, lanzado el 17 de marzo. Al terminar, se quedaron mirando a la multitud. Visiblemente emocionados. Agradecieron con palabras y una reverencia.
“Agradecemos a Netflix esta noche ¡Finalmente estamos aquí!”, dijo RM con la voz quebrada.
Luego vino Butter. Y después MIC Drop, donde demostraron que su preparación fue seria. Coreografía precisa, coordinada, impecable. Nada dejado al azar.
“Finalmente estamos aquí”, repitió Jimin frente a un ARMY que gritaba, sonreía y hasta lloraba.
RM contó que grabaron el álbum en Los Ángeles. Que todos pusieron su sentir en él. Y cantaron Aliens, uno de los nuevos temas.
Suga lo definió así:
“Como mariposas en el estómago”.
Esa sensación de volver al escenario. Mientras lo decía, sonaba Swim. Las Army Bomb (esas varitas de luz icónicas) se movían al ritmo de Normal. Un ritual que otros grupos ahora imitan.
“¿Están listos para escuchar más canciones ahora? ARMY, estoy feliz de estar de vuelta”, lanzó Jin.
“Gracias por esperar, ARMY”, añadió Jungkook.
Jimin explicó por qué eligieron ese lugar:
“Mucha gente trabajó para que este regreso fuera especial… no hubo mejor lugar que la Plaza Gwanghwamun, símbolo de resiliencia e identidad para Corea del Sur”.
Entonces vino Dynamite. Y para cerrar, después de agradecer y desear un buen regreso a casa, llegó Mikrokosmos. Una hora de concierto que marca el inicio no solo de una nueva era para BTS, sino para el K-Pop que sigue dominando el mercado internacional.
Cuatro años después, siguen siendo los mismos. Solo que ahora su regreso es un evento global.




