La proyección imprecisa de la Casa Blanca
Entre “cuatro o cinco semanas” y “todo el tiempo que sea necesario”. Así de vago fue Donald Trump al hablar este lunes sobre cuánto podría durar la ofensiva militar contra Irán. Su primera comparecencia pública en 72 horas dejó claro que la operación, presentada inicialmente como rápida, podría convertirse en algo mucho más largo.
La jornada empezó mal: confirmaron la muerte de un cuarto soldado estadounidense. Y luego, el golpe simbólico: tres cazas F-15 derribados por “fuego amigo” en Kuwait. Los pilotos sobrevivieron, pero el mensaje era claro: esto se está complicando.
Una escalada que ya no tiene fronteras
Desde el Pentágono, el secretario de Defensa Pete Hegseth anunció el envío inmediato de refuerzos masivos a Oriente Próximo. Miles de militares, cientos de aviones de combate de última generación, los portaaviones Abraham Lincoln y Gerald R. Ford… y un flujo constante de municiones e inteligencia.
“No es una guerra de cambio de régimen, pero el régimen ha cambiado”, afirmó Hegseth.
Pero las palabras del Pentágono chocan con la realidad sobre el terreno. Lo que empezó el sábado como una operación conjunta con Israel para eliminar al líder supremo iraní, Alí Jamenei, ya se desbordó. Irán ha lanzado misiles contra Israel y países vecinos como Omán. Este lunes atacó con un dron una base aérea británica en Chipre.
Y en el norte, Hezbolá reanudó sus ataques con proyectiles contra Israel. La respuesta israelí fue brutal: bombardeos en Líbano que dejaron al menos 30 muertos.
En Teherán, las cosas tampoco pintan bien para el diálogo. Ali Larijaní, una figura clave en el nuevo poder iraní, fue directo:
“No negociaremos con Estados Unidos”, escribió en redes sociales.
Analistas creen que Larijaní concentra más poder que el propio Consejo de Liderazgo provisional y coordina la respuesta junto a la Guardia Revolucionaria. Según la televisión estatal iraní, los bombardeos han causado al menos 555 muertos en el país.
La tensión ya salta fronteras. Kuwait reporta la caída de los F-15. Qatar dice haber interceptado drones contra su infraestructura civil. Arabia Saudí cerró temporalmente su refinería de Ras Tanura tras el impacto de un dron.
En Europa, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, pidió frenar la escalada ante el riesgo real de que este conflicto se propague más allá de Oriente Próximo. Pero cuando Trump habla de “todo el tiempo que sea necesario”, suena más a advertencia que a solución.




