¿Menos miedo o más maquillaje?
El INEGI soltó su encuesta ENSU y, sorpresa, la percepción de inseguridad bajó al 61.5%. Suena bonito, ¿no? Es la cifra más baja del sexenio de Sheinbaum. Pero antes de aplaudir, revisemos la letra chiquita.
Los números que venden paz
El Ejército se lleva un 85.6% de aprobación —su mejor nota desde 2021. La Guardia Nacional, con 78%, también sube. Marina lidera con 88% y Fuerza Aérea le sigue con 87%. Todo en verde, todo en mejora.
Pero hay una grieta: la brecha de género. Mientras el 67.2% de las mujeres dice sentirse insegura en su ciudad, solo el 54.6% de los hombres lo reporta. O sea, casi dos tercios de las mujeres aún viven con miedo. Eso no es un detalle menor.
“El paso del 63.8% reportado en diciembre de 2025 al 61.5% actual es una señal positiva” —dijo Sheinbaum en su conferencia.
Claro, cualquier bajada es bienvenida cuando vienes de niveles estratosféricos. Pero la presidenta promete “reforzar coordinación” entre niveles de gobierno. ¿Cuántas veces hemos escuchado eso?
Memoria selectiva
Aquí va mi dosis diaria de escepticismo: estas encuestas miden percepción, no realidad delictiva. Que te sientas más seguro no significa que haya menos robos o extorsiones. Y las instituciones militares siempre puntúan alto porque generan respeto —o miedo, según se vea.
La estrategia actual apuesta por militarizar la seguridad pública, algo que ya vimos fracasar en administraciones anteriores con resultados mixtos: caída en homicidios aquí, aumento allá.
¿Qué falta?
Sheinbaum insiste en que “el objetivo no es solo reducir delitos, sino lograr tranquilidad ciudadana”. Bonito discurso, pero mientras las mujeres sigan sintiéndose vulnerables y los datos muestren una brecha persistente, falta mucho camino.
Por ahora, los números sonríen al gobierno. Pero como siempre digo: las estadísticas son como los bikinis —muestran mucho pero ocultan lo esencial.




