Un revés que redefine el camino
Para Lionel Messi, la eliminación del Inter Miami en la Copa de Campeones de la CONCACAF fue un mazazo inesperado. Sin embargo, ese golpe podría tener un lado positivo de cara al que sería su último Mundial.
La carga de partidos se reduce drásticamente para un delantero que cumplirá 39 años en medio del torneo. Y eso, en el fondo, es una variable que su cuerpo agradecerá.
El plan de Mascherano: jugar, pero con cabeza
¿Van a darle descanso al astro? La respuesta del técnico Javier Mascherano es clara. No, pero con una lógica impecable.
“No tenemos muchos partidos entre semana de cara a estos próximos dos meses. Hay solo dos o tres semanas donde vamos a tener partidos entre semana, el resto va a ser un partido por semana”, afirmó el entrenador.
Su filosofía es simple: Messi necesita rodar. La inactividad no es su aliada.
“Entendemos que entra en un período que es prácticamente una recta final. Pero lo conocemos y tomamos las decisiones consensuadas por sus sensaciones y cómo se va sintiendo”, remarcó.
Es un diálogo constante. No hay decretos desde el banquillo, hay conversaciones con el jugador más experimentado del planeta.
La cuenta regresiva ya empezó
Quedan menos de dos meses y medio para el debut argentino en el Mundial, el 16 de junio contra Argelia. Ocho días después, Leo cumple años.
Messi viajó a Buenos Aires para sumarse a la selección campeona del mundo. Allí tendrá dos ensayos contra Mauritania y Zambia en La Bombonera.
Habrá expectativa por cada gesto, por cada palabra. El capitán sigue sin confirmar al cien por cien su presencia en su sexto Mundial, advirtiendo que decidirá día a día, midiendo su físico.
Pero este nuevo escenario –sin carreras entre semana– le da oxígeno. Le permite enfocarse en la MLS y en llegar fino a la cita grande.
“Tratamos de cuidarlo todo lo posible. Sabemos que él donde más cómodo se siente es jugando y también lo que le mejor le hace a su físico”, añadió Mascherano.
El balance final
A veces un tropiezo te obliga a reordenar las prioridades. Para Inter Miami fue un golpe duro perder un título que querían. Para Messi y Argentina, puede ser una oportunidad disfrazada.
Menos desgaste, más foco en lo esencial. El cuerpo tiene una memoria implacable, y a los 39 años, cada detalle cuenta.
Mascherano lo resume mejor que nadie:
“Es un jugador importante. Claramente sin él es imposible que podamos alcanzar los objetivos que tenemos planteados”.
La misión es clara: llevarlo al Mundial en las mejores condiciones. Y ahora, el camino parece un poco más despejado.




