La rodilla está bien, el talento intacto
El tráfico para llegar al Gillette Stadium fue un caos. Pero la rodilla izquierda de Kylian Mbappé no dio ningún problema. El delantero francés respondió con un golazo en el amistoso de alto nivel que Francia ganó 2-1 a Brasil.
“Tiene muchas ganas, mucho dolor en las piernas”, dijo Didier Deschamps. “Más allá de eso — la calidad para marcar la diferencia, siempre la ha tenido”.
Esa calidad se vio a los 32 minutos. Un pase filtrado de Dembélé, un control hacia adelante y un picardía por encima del portero. Gol. Pura esencia Mbappé.
Lo más importante: cero señales del esguince que lo tuvo casi un mes fuera con el Real Madrid. Jugó 65 minutos, el límite que tenía pactado con el cuerpo técnico, y salió ovacionado.
Un ensayo con sabor a Mundial
Este partido fue más que un amistoso. Fue una prueba general en el mismo campo donde Francia jugará su último partido de fase de grupos del Mundial 2026, contra Noruega y Haaland.
Ante 66,215 personas (la mayoría con la amarilla de Brasil), los franceses mostran carácter. Ekitike hizo el 2-0 poco antes de que Mbappé saliera. Bremer descontó para Brasil al 78′, pero no alcanzó.
El ambiente fue espectacular. Aficionados brasileños por todas partes, algunos Celtics de la NBA en las gradas, y hasta un sorteo de moneda con Jayson Tatum y la gobernadora Healey.
Hubo polémica también: Upamecano vio roja tras una revisión de video por una falta como última defensa.
Y se probó la nueva “pausa de enfriamiento” que tendrá el Mundial 2026, aunque aquí en Foxborough solo hacían 15 grados.
Lo que queda claro es que Mbappé está listo. Él mismo dijo esta semana que la lesión quedó “realmente detrás”. Y sobre el campo lo demostró. Cuando tiene esa chispa, Francia es otro equipo.
Ahora a pensar en el verano. En este mismo césped, con mucho más en juego.




