Un soplo de aire fresco en la lucha por la permanencia
Lecce necesitaba esto. Tras una racha complicada, el equipo del sur encontró el camino del triunfo este lunes ante el Cagliari. Un 2-0 que sabe a oxígeno puro en plena batalla por no bajar a la Serie B.
Los tres puntos son oro. El club se mantiene en el puesto 17, pero ahora tiene un colchón de tres puntos sobre la zona roja. Además, iguala en puntaje a Cremonese y Genoa, los dos que tiene justo por encima. Cada partido es una final y esta la ganaron con autoridad.
La primera mitad fue de estudio, sin goles. Pero después del descanso, llegó la contundencia.
Omri Gandelman abrió el marcador con un cabezazo preciso al minuto 65.
Once minutos más tarde, Ylber Ramadani selló la tarde con un disparo potente al ángulo inferior. Dos jugadas limpias, dos goles que valen mucho más que solo dos anotaciones.
Esta es la segunda victoria seguida para Lecce, que corta una mala racha de ocho partidos sin conocer el triunfo. Es apenas la segunda vez en los últimos doce encuentros que logra marcar dos veces en un mismo juego. Las estadísticas hablan de la sequía que están superando.
Para Cagliari, en cambio, es otro golpe. Sufre su segunda derrota consecutiva y se estanca en el puesto 13. La tabla se comprime y cada resultado mueve a todos.
Lo importante no es solo sumar, sino cómo se suma. Lecce mostró carácter cuando más lo necesitaba. En esta etapa de la temporada, eso vale su peso en oro.




