¿Otro anuncio con fecha de caducidad?
Marcelo Ebrard, el secretario de Economía, salió ayer con una noticia que suena a disco rayado. Dice que el aguacate michoacano tendrá “presencia” en Estados Unidos… pero hasta el segundo semestre de 2026. O sea, dentro de dos años y medio.
“Todo lo que tiene que ver con marcas y patente, especialmente denominación de origen para el aguacate que tiene implicaciones en el comercio internacional porque tenemos mucha competencia”
Traducción: hay un problema legal enorme que no han resuelto. La “denominación de origen” es la clave para competir contra otros países, y por lo visto aún están en pañales.
El cuento del parque industrial
Para vender la idea, Ebrard habló del Parque Industrial Bajío en Zinapécuaro. Dijo que ya tienen desarrolladores y que la obra pública será de 216 millones de pesos.
Suena bien, ¿no? Hasta que recuerdas cuántos proyectos así se anuncian y luego se pierden en la niebla de los siguientes días.
“Lo vamos a estar informando en coordinación con el señor gobernador y bueno, tendremos más noticias los próximos días”
Ahí está la frase mágica. El clásico “ya les diremos”. Mientras tanto, Sheinbaum salió con otro ángulo: dijo que por cada caja exportada habrá trabajadores con seguridad social.
Pero aquí viene lo jugoso: reconoció que Michoacán exporta 4 mil millones de dólares en aguacate… y que eso no se traduce en bienestar para su gente.
¿Entonces? ¿De qué sirve exportar más si la riqueza sigue sin llegar a quienes cultivan la tierra? Parece otro caso de mucho ruido y pocas nueces.
La verdadera prueba no será en 2026. Será mañana, cuando veamos si estos comités promotores hacen algo más que reuniones. La historia michoacana está llena de promesas económicas que se desvanecen como el humo.




