El caso Perry: justicia para el actor
El asistente personal de Matthew Perry, Kenneth Iwamasa, fue sentenciado a tres años y cinco meses de prisión. La jueza Sherilyn Peace Garnett dictó la condena en un tribunal federal de Los Ángeles. Iwamasa también recibió dos años de libertad condicional y una multa de 10,000 dólares.
Iwamasa, de 60 años, se declaró culpable en agosto de 2024 de un cargo de conspiración para distribuir ketamina con resultado de fallecimiento. Fue pieza clave en la investigación que duró dos años y medio tras la muerte de Perry el 28 de octubre de 2023, a los 54 años.
El rol del asistente
Durante los últimos días del actor, Iwamasa actuó como facilitador, mensajero de sustancias ilícitas y médico de facto. Fue la última persona que vio a Perry con vida y quien lo encontró sin respuesta en su jacuzzi. Los fiscales lo consideraron su testigo más importante tras llegar a un acuerdo.
La defensa argumentó que Iwamasa era un empleado que cumplía órdenes y tenía una “vulnerabilidad particular” en su relación con Perry. “En resumen, no podía ‘simplemente decir que no’. Esa incapacidad tuvo consecuencias trágicas”, señalaron sus abogados en un escrito judicial.
La familia culpa al asistente
Los familiares de Perry dejaron claro en cartas a la jueza que consideran a Iwamasa el principal responsable. La madre del actor, Suzanne Morrison, estuvo presente en la sentencia. En una carta, escribió:
“Matthew confiaba en Kenny. Nosotros confiábamos en Kenny. El trabajo más importante de Kenny —por mucho— era ser el compañero y guardián de mi hijo en su lucha contra la adicción. Confiamos en un hombre sin conciencia, y mi hijo pagó el precio”.
Esta fue la quinta y última condena en el caso. El proceso judicial concluye con Iwamasa como el único sentenciado, cerrando un capítulo doloroso para la familia y los seguidores del actor de ‘Friends’.




