El plan de rescate que Colombia ignoró
Ernesto Zazueta, presidente de la Asociación de Zoológicos de México, no puede creer lo que está pasando. Llevan tres años trabajando en una estrategia internacional para salvar a los 80 hipopótamos del río Magdalena. Y ahora, las autoridades colombianas simplemente los van a sacrificar.
“El proyecto no obtuvo la autorización del Ministerio del Medio Ambiente de Colombia”, explicó Zazueta con evidente frustración.
La idea era brillante y concreta: trasladar 70 ejemplares a India y otros 10 a México. Los santuarios especializados ya estaban listos. El Ostok Sanctuary y el Greens Zoological Rescue and Rehabilitation Center tenían todo preparado para recibirlos.
Pero alguien en Bogotá dijo que no.
Una decisión que huele mal
Lo más indignante es que existían alternativas viables. La reubicación era una opción sustentable, respaldada por expertos internacionales. Sin embargo, el gobierno colombiano optó por la solución más drástica: sacrificar a la mitad de la población.
Zazueta insiste en que esto no tenía por qué pasar. Tres años de trabajo meticuloso se van al tacho porque algún burócrata decidió que era más fácil matar animales que firmar unos papeles.
¿Cuántas veces hemos visto esta película? Promesas de conservación que se esfuman cuando llega el momento de actuar. Memoria selectiva institucional donde siempre pierden los más vulnerables.
Mientras tanto, 80 hipopótamos esperan un destino que pudo ser diferente.




