La mandataria responde con firmeza a las advertencias del líder estadounidense y teje alianzas internacionales, mientras defiende principios inquebrantables.
Una decisión soberana basada en la violación de principios fundamentales de no intervención marca un punto de inflexión en los vínculos bilaterales.
El Senado mexicano alerta sobre consecuencias legales ante posibles operaciones militares estadounidenses no autorizadas en territorio nacional.