Los números bailan, pero la música suena conocida
La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, presentó cifras que pintan un enero de 2026 espectacular. Más visitantes internacionales, más dinero entrando y un mercado chino que se dispara. Suena bien sobre el papel.
Pero ya sabemos cómo funciona esto. Cada administración saca pecho con sus propios récords. La pregunta no es si subieron los números, sino por qué subieron ahora y qué pasará mañana.
“Vean el incremento del mercado chino en el mes de enero, 15.7% más a nuestro país. Es histórico este incremento”, subrayó Rodríguez Zamora.
Histórico sí, pero también conveniente. Un salto del 15.7% en turistas chinos justo cuando se necesita buena prensa antes de eventos globales. ¿Coincidencia o estrategia?
Detrás del brindis al sol
Las cifras dicen que llegaron 8.84 millones de visitantes internacionales que no pernoctaron (un aumento del 10%). También hablan de una derrama económica superior a los 3 mil 400 millones de dólares.
Otros países como Colombia (+12%) y Canadá (+9.7%) también aportaron. El turismo estadounidense, nuestro vecino eterno, se mantuvo estable. Eso en lenguaje oficial suele significar sin cambios importantes.
El comunicado celebra el Tren Maya (47% más pasajeros internacionales) y más gente en museos y zonas arqueológicas. Todo envuelto en el pronóstico de que 2026 será “un año histórico” gracias al Mundial.
Aquí está el patrón: anunciar logros pasados para vender promesas futuras. Las cifras de enero son reales, pero su presentación es puro marketing político pre-electoral.
¿Alguien recuerda los años históricos prometidos anteriormente? La memoria colectiva es corta, pero los archivos periodísticos no.
La verdadera prueba no son estos números aislados, sino la tendencia sostenida después de que apaguen los focos del Mundial. Ahí es donde veremos si este crecimiento es turismo o solo teatro.




