La carrera de Tiger Woods se topa con otro obstáculo grave
El futuro inmediato del golfista más influyente de la historia está otra vez en el aire. Tras salir de la cárcel del condado de Martin, Florida, Tiger Woods se enfrenta a cargos por conducir bajo los efectos de sustancias, daños a la propiedad y negarse a someterse a una prueba de orina.
Su rostro, capturado en la foto policial, reflejaba una vacío que muchos aficionados reconocen. No es la primera vez que atraviesa una tormenta así, pero el momento no podría ser peor.
Todo se detiene.
Justo cuando intentaba ponerse en forma para una posible aparición en el Masters y estaba a días de decidir si sería el capitán del equipo estadounidense para la Copa Ryder 2027. Ahora, esos planes están congelados.
“Este cuerpo no se recupera como cuando tenía 24, 25”, admitió esta misma semana Woods, quien cumplió 50 años a finales del año pasado.
El accidente ocurrió cuando su Land Rover, según el sheriff John Budensiek, iba a “alta velocidad” y rozó un remolque antes de volcarse. Woods salió ileso por la ventana del pasajero. El conductor del otro vehículo tampoco resultó herido.
Un patrón preocupante.
Este es su segundo arresto en nueve años y su cuarto incidente automovilístico desde 2009. En 2017 fue detenido por conducir bajo los efectos de una mezcla peligrosa de medicamentos. Los informes toxicológicos revelaron entonces el ingrediente activo de la marihuana, analgésicos, un somnífero y un medicamento contra la ansiedad.
Los analgésicos han sido una constante para el cuerpo más castigado del golf. Cuatro cirugías de rodilla, cuatro operaciones de espalda entre 2014 y 2017, y luego el accidente brutal de 2021 en Los Ángeles que casi le cuesta la pierna.
Desde ese choque, nunca volvió a ser el mismo. Ha jugado solo 11 torneos en cinco años. Cuando completa los cuatro días, termina a más de 16 golpes del ganador.
Las consecuencias se extienden.
La PGA of America ya está bajo presión por el comportamiento de los aficionados en Bethpage Park el pasado septiembre. No es momento para otro tropiezo. Según una fuente cercana al proceso, ya tienen un plan alternativo con cuatro posibles candidatos para la capitanía si Woods declina o si deciden seguir sin él.
A pesar de todo, su magnetismo sigue intacto. Cuando compitió hace poco en las finales de su liga bajo techo TGL, la audiencia se disparó a casi un millón de espectadores.
Pero hoy, ese imán está detrás del cristal de una camioneta SUV, mirando hacia un futuro lleno más de interrogantes que de banderas verdes.




