La jugada que puede cambiar el tablero
La Cámara de Diputados le dio luz verde a la reforma al artículo 73 constitucional. ¿Qué significa esto? Que el Congreso de la Unión ahora tiene la facultad—y la obligación—de crear una ley general contra el feminicidio. No es cualquier movimiento, créeme.
27 estados ya dieron su aval, desde el Estado de México hasta Veracruz, Oaxaca, Puebla, Tamaulipas y la CDMX. La votación en San Lázaro fue arrolladora: 467 votos a favor. Prácticamente un consenso.
“Con esta declaratoria, la reforma constitucional queda validada”
¿Qué viene ahora?
El proceso ya se turnó al Senado. Pero lo jugoso está en los detalles: el Congreso federal tendrá 180 días naturales para expedir esa ley general. Mientras tanto, las reglas actuales siguen vigentes—no hay vacío legal, tranquilos.
La idea es clara: homologar criterios en todo el país. Que no importe si estás en Chiapas o en Nuevo León—la prevención, investigación y castigo del feminicidio sean igual de contundentes.
Mi esposa, que da clases en secundaria, me decía anoche: “Ojalá esto no sea otro show político”. Y tiene razón. Aquí el verdadero drama será si logran convertir esta promesa en acciones concretas. Porque de buenas intenciones está lleno el panteón legislativo.
La película apenas empieza. Ahora toca ver si los senadores le meten velocidad o si esto se empantana en discursos.




