El Mundial llega a un país en ebullición
El Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano y la Asociación Nacional Transportista acaban de enviar una carta a la FIFA y a la FMF. El mensaje es claro: prepárense. Las fechas del torneo se van a cruzar con nuestras manifestaciones.
“El calendario de eventos de tan importante encuentro deportivo, se cruzará con las manifestaciones de productores agropecuarios, transportistas y ciudadanos”
Lo dicen sin tapujos. Es lamentable, reconocen, pero no pueden callar su desesperación. La foto perfecta del fútbol mundial chocará con la realidad de un campo abandonado y carreteras tomadas por el crimen.
La otra cara de la moneda
Detrás del espectáculo hay un grito ahogado. Denuncian que las políticas económicas, ese TLCAN-TMEC que venden como progreso, han sido un desastre. Profundizan nuestra dependencia alimentaria y están borrando al productor nacional del mapa.
Pero hay algo más tangible, más inmediato: el miedo a viajar por las carreteras.
“Para quienes somos transportistas, recorrer los caminos se convirtió en una actividad de alto riesgo”
Hablan de decenas de robos diarios. De tractocamiones secuestrados. De cobros por parte de grupos criminales que actúan con impunidad total. El Estado brilla por su ausencia en amplios segmentos del territorio.
Su advertencia final es escalofriante. Serán momentos de mucha convulsión. Una producción expuesta y sin precios justos por un lado; un escenario de inseguridad total por otro.
La FIFA quería un mundial festivo. Lo que se encontró es un país herido que decide alzar la voz justo cuando todas las cámaras apuntan hacia aquí. El partido más difícil podría jugarse fuera de los estadios.




