El primer acto en un escenario de alta tensión
Por instrucciones directas de la presidenta Claudia Sheinbaum, se desarrolló este martes en Palacio Nacional un encuentro que muchos observadores veían con lupa. No era para menos: el tema es uno de los más complejos en la relación bilateral.
La reunión de alto nivel con el embajador estadounidense, Ronald Johnson, y la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP), Sara Carter, sirvió como la primera carta de presentación de la nueva administración en este delicado tablero.
“Reafirmamos el compromiso de colaboración bilateral en beneficio de nuestras naciones”, publicó en redes un funcionario tras el encuentro.
Aunque Sheinbaum no estuvo físicamente presente, su sombra—y sus instrucciones—lo impregnaron todo. El mensaje era claro: la continuidad en la relación tiene un nuevo tono, pero los cimientos de cooperación se mantienen.
Un elenco de peso para un guión conocido
La mesa mexicana no dejaba lugar a dudas sobre la seriedad del asunto. Ahí estaban, representando a las instituciones clave:
- El general Ricardo Trevilla (Sedena)
- Un almirante de alto rango (Semar)
- Ernestina Godoy (FGR)
- Rosa Icela Rodríguez (Segob)
- Omar García Harfuch (SSPC)
- Roberto Velasco (SRE)
Un despliegue que habla por sí solo. Cada uno representa una pieza fundamental en la estrategia nacional contra el tráfico ilegal de sustancias. Su presencia simultánea envía una señal poderosa a Washington: México aborda esto como una política de Estado, no como un tema aislado.
El ambiente, según las fuentes, fue “de cordialidad e intercambio de estrategias”. Esa palabra—estrategias—es la que importa. Porque detrás del lenguaje diplomático y las fotos protocolarias, lo que se está definiendo es el cómo.
¿Cómo cooperarán exactamente las agencias? ¿Qué información compartirán? ¿Dónde están los nuevos límites que Sheinbaum ha prometido defender en materia de soberanía?
Esta reunión fue solo el primer diálogo de muchos por venir. El verdadero drama—con sus acuerdos, desacuerdos y momentos de tensión—se desarrollará en los próximos meses. Pero hoy, ambos gobiernos subieron al escenario y confirmaron que, al menos por ahora, están dispuestos a seguir actuando en la misma obra.




