Análisis detallado del acuerdo binacional sobre recursos hídricos
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha establecido un criterio técnico para cumplir con las obligaciones del Tratado de Aguas de 1944 entre México y Estados Unidos, priorizando el abastecimiento nacional ante una prolongada sequía. Durante su conferencia matutina, explicó que el gobierno federal realizó una evaluación exhaustiva de los volúmenes disponibles en las presas fronterizas La Amistad (Coahuila) y Falcón (Tamaulipas), las cuales apenas alcanzaban el 13% y 8% de su capacidad, respectivamente, según datos verificados.
Estrategia técnica y coordinación intergubernamental
El acuerdo, negociado tras semanas de trabajo con los gobiernos estatales de Chihuahua, Tamaulipas y Coahuila, excluye expresamente a la presa El Cuchillo (Nuevo León) por su carácter no internacional. Sheinbaum enfatizó: “Se entregará solo lo posible sin comprometer el derecho humano al agua ni el riego agrícola”, citando incluso al Benemérito de las Américas para contextualizar la postura mexicana.
La mandataria detalló que las recientes lluvias en Tamaulipas permitieron optimizar los recursos, reduciendo la presión sobre las reservas. Además, se implementarán medidas de riego eficiente en Chihuahua, Sonora y Coahuila para cumplir progresivamente con el tratado. Cabe destacar que el incumplimiento histórico se debió a factores climáticos, no a negligencia, según reiteró.
Mecanismos internacionales y transparencia
El acuerdo incluye por primera vez una reunión anual de evaluación entre la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y autoridades estadounidenses, con el fin de ajustar las entregas según la disponibilidad. Se priorizarán seis afluentes del Río Bravo mencionados en el tratado: Conchos, Las Vacas, San Diego, San Rodrigo, Escondido y Salado. Sin embargo, el volumen exacto comprometido no fue especificado públicamente, aunque Sheinbaum prometió publicar un comunicado técnico con los detalles.
Desde Washington, el Departamento de Estado elogió el acuerdo como un “ejemplo de liderazgo”, aunque asociándolo al Presidente Trump. No obstante, expertos en diplomacia hídrica señalan que este pacto refleja un equilibrio delicado entre el cumplimiento legal y la seguridad hídrica nacional, especialmente en un contexto de estres climático que afecta a la región desde 2020.
Contexto histórico y proyecciones
El Tratado de 1944, firmado durante la Segunda Guerra Mundial, regula el intercambio de aguas del Río Colorado (EU a México) y del Bravo (México a EU). Datos de la CILA indican que México arrastraba un déficit de entregas desde 2021 debido a la disminución del 37% en las precipitaciones en la cuenca del Bravo. Sheinbaum aclaró que el nuevo esquema busca evitar sanciones comerciales (como los aranceles amenazados por Trump) sin sacrificar necesidades locales.
¿Qué sigue? El gobierno monitoreará los niveles de las presas y promoverá tecnologías de agricultura sostenible para reducir el consumo. Mientras, la CILA coordinará con Texas el seguimiento de las entregas parciales.
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Fuentes: CILA, CONAGUA, análisis climático de Grupo REFORMA.




