¡Qué manera de responder!
Este domingo, el Inter Miami escribió una página memorable. Contra todo pronóstico y tras empezar perdiendo 2-0, las Garzas dieron vuelta el marcador para ganar 4-2 a su gran rival, el Orlando City. Una victoria que sabe a mucho más que tres puntos.
La mente maestra, como siempre, fue Lionel Messi. El argentino firmó un doblete que incluyó un golazo de tiro libre en los minutos finales. Pero esto fue trabajo de equipo.
De la pesadilla al sueño
El primer tiempo fue complicado. Goles de Pasalic (18′) y Ojeda (24′) pusieron al Orlando con ventaja de dos. Parecía que se repetirían los fantasmas del inicio de temporada.
Pero el equipo de Mascherano no se rindió. Salieron con otra actitud en la segunda mitad.
Mateo Silvetti (49′) empezó la reacción. Ocho minutos después, llegó el genio:
Messi tomó el balón en los linderos del área, entre cinco rivales, y soltó un disparo cruzado al poste izquierdo que no pudo detener Crépeau.
Telasco Segovia (85′) anotó un golazo para poner el 3-2. Y cuando parecía que sería la figura del partido… llegó la firma del diez.
La firma del maestro
En el minuto 90, tiro libre a favor del Inter Miami. Todos sabían lo que podía pasar.
El disparo no fue elevado, pero superó la barrera de cuatro hombres y logró ingresar en la parte inferior del ángulo derecho, con la colaboración del portero que no pudo detenerlo por debajo de sus manos.
Fútbol de calidad mundial en la MLS. Pura esencia messiana.
Más que una victoria
Esto no es solo ganar un clásico. Es demostrar carácter después de un comienzo irregular. Es mostrar que este equipo tiene fibra para remontar situaciones adversas.
La temporada es larga, pero triunfos como este construyen confianza. Demuestran que cuando juegan con intensidad y creen hasta el final, pueden con cualquiera.
El mensaje está claro: el Inter Miami viene con todo. Y con Messi inspirado… cuidado con lo que puede lograr.




