Tragedia en el río: un gigante amable cae
La noticia llegó como un golpe bajo para la fauna de Veracruz. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida de un manatí en el río Coatzacoalcos, cerca de Villa Allende. No fue una muerte natural lo que acabó con este coloso de aguas tranquilas.
Las heridas que hablan
Las autoridades ambientales se movilizaron rápido. Trasladaron al ejemplar, un mamífero de unos impresionantes 500 kilos, para practicarle la necropsia. Los resultados no dejaron lugar a dudas: ruptura de costillas por un posible impacto físico.
“El mamífero presentaba ruptura de costillas derivada de un posible impacto físico, según los resultados de la necropsia practicada por especialistas”, señaló la dependencia.
Esa frase, fría y técnica, esconde una violencia absurda. Alguien o algo golpeó con fuerza suficiente para matar a uno de los habitantes más pacíficos del río. La imagen es desgarradora.
Ahora, las preguntas se acumulan como la espuma en la orilla. ¿Fue el golpe de una embarcación a gran velocidad? ¿Hubo intención detrás del acto? El río Coatzacoalcos, una vía fluvial crucial, se convierte en el escenario de un misterio ecológico.
Para las comunidades que ven a los manatíes como parte del paisaje vivo del lugar, esta pérdida duele doble. Cada muerte así no es solo un número; es un pedazo del equilibrio que se rompe. La Profepa tiene entre manos no solo un caso, sino el símbolo de una fragilidad que nos afecta a todos.
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