Los Jaguars escriben su propia historia en Londres
La NFL acaba de mover ficha. Y lo ha hecho con los Jacksonville Jaguars como protagonistas absolutos. El equipo será el primero de la liga en disputar dos partidos consecutivos como local en territorio extranjero. Concretamente, en Londres.
La cita será en octubre de 2026. Un encuentro en el mítico Wembley y otro en el moderno estadio del Tottenham Hotspur. Los Washington Commanders completarán el cartel británico con otro partido como anfitriones.
Un hogar lejos de casa
Esto no es nuevo para los Jaguars, pero sí es un paso más grande. Será la tercera vez en cuatro años que jueguen seguido en Londres, pero ahora con un matiz clave: ambas veces serán locales. Antes alternaban ese rol.
¿El motivo? Las renovaciones de su estadio reducirán drásticamente la capacidad en Jacksonville este otoño. En 2027, directamente se mudarán temporalmente a Orlando. Por eso buscan consolidar su presencia internacional.
Y vaya si lo han hecho. Desde 2013 han jugado 14 partidos en Londres, más que cualquier otro equipo de la NFL. Tienen marca pareja (7-7), pero han construido algo más valioso que victorias: una conexión real.
“Mi conclusión inmediata fue que Londres es, sin duda, nuestro hogar lejos de casa”, dijo el entrenador Liam Cohen. “Tenemos una base de aficionados apasionada y conocedora… construida con el tiempo y que sigue creciendo”.
Esa frase lo dice todo. No es marketing vacío; es el resultado de años de trabajo constante. Los dueños del equipo han invertido seriamente en este proyecto transatlántico.
Un mapa global para 2026
La movida de los Jaguars es solo una pieza del rompecabezas. La NFL planea un récord de nueve partidos internacionales para 2026, abarcando cuatro continentes.
San Francisco y Los Rams saltarán a Australia. Detroit será local en Alemania. Nueva Orleans hará lo propio en Francia. Y Dallas hará historia siendo el primer anfitrión de la NFL en Brasil.
Es una expansión calculada, estratégica. La liga ya no solo exporta partidos; exporta experiencias completas, con equipos que construyen comunidades leales al otro lado del océano.
Los Jaguars llevan la delantera en este juego. Han convertido una necesidad logística (las obras de su estadio) en una oportunidad única para fortalecer su marca global.
Cuando pisen Wembley y Tottenham en 2026, no serán simples visitantes estadounidenses. Serán, como bien dice Cohen, un equipo jugando ante su gente.




