La obsesión millennial de Cristian Castro
Roberto aquí. Tengo que confesar algo: crecí viendo a Cristian Castro en MTV Tr3s. Su drama era nuestro drama. Y mira, décadas después, el hombre no ha cambiado. Sigue con la misma fijación.
Su objetivo actual, según lo que contó en Ventaneando, es nada más y nada menos que Luis Miguel. A pesar de que el Sol ha sido… digamos, elusivo con la idea de colaborar, Cristian no baja los brazos.
“Me voy a ir a Madrid a buscarlo, hasta encontrarlo: Luis Miguel, a dónde estés”,
dijo el intérprete de “Azul”, medio en broma, medio en serio. La declaración tiene ese tono de telenovela que solo los grandes de la balada romántica pueden lograr.
Del escenario a la boda (hipotética)
Lo gracioso –o lo trágico– es el nivel de su determinación. No se conforma con un dueto en estudio. Si Luis Miguel no accede, Cristian tiene un plan B: cantar en su supuesta boda con Paloma Cuevas.
“Yo quiero cantar en tu boda, mijo, aunque sea déjame cantar en tu boda”,
soltó entre risas. La imagen mental es poderosa. Y un poco cringe, lo admito.
Mientras tanto, Castro también celebra colaborar con artistas jóvenes como Eden Muñoz y hasta le hace ojitos a Natanael Cano. Pero su corazón –y su obsesión– claramente pertenecen a su colega contemporáneo.
“Él sabe que yo me muero por él… mucha gente como que nos compara, yo lo que quiero es que cantemos juntos, para que se blanquee la cosa”,
explicó, tratando de quitarle hierro a una rivalidad que el público sí parece alimentar.
Al final del día, esto es puro espectáculo. Es la clase de chisme cultural que nos mantiene pegados. ¿Logrará Cristian su sueño? ¿O será otro capítulo más en la eterna telenovela del espectáculo mexicano? El tiempo –y quizás una invitación a una boda en Madrid– lo dirá.




