Contactos, pero sin compromiso formal
Pramila Jayapal y Jonathan Jackson, dos congresistas demócratas de Estados Unidos, acaban de regresar de La Habana con un mensaje claro. Sí, hay contactos entre Washington y la isla. Pero no, aún no se puede hablar de una negociación formal.
Su viaje tenía un objetivo: evaluar la situación humanitaria de primera mano. Y lo hicieron a fondo. Se reunieron con el presidente Miguel Díaz-Canel y el canciller Bruno Rodríguez. También hablaron con miembros del Parlamento cubano.
Pero su agenda fue más allá de las oficinas gubernamentales. Recorrieron hospitales para ver las condiciones reales. Dialogaron con líderes religiosos y representantes de la sociedad civil. Incluso se sentaron con voces de la oposición.
“Aún no se puede hablar de una negociación formal”, aseguraron los legisladores sobre los contactos entre ambos países.
Esta precisión es crucial. En la compleja relación entre EE.UU. y Cuba, cada palabra cuenta. Hablar de ‘contactos’ es una cosa. Anunciar ‘negociaciones formales’ sería un terremoto diplomático que, por ahora, no está en el horizonte.
Lo que sí hubo fue acceso total. Desde la cúpula del poder hasta las realidades cotidianas en los centros de salud. Esa transparencia en la visita es, en sí misma, un dato interesante.
¿Significa esto un deshielo? Demasiado pronto para decirlo. Lo que queda claro es que hay canales abiertos y voluntad para escuchar múltiples perspectivas dentro de la isla. Un primer paso necesario, pero solo eso: un primer paso.
La pelota sigue en el tejado de las administraciones de Biden y Díaz-Canel. Los congresistas han hecho su trabajo de campo. Ahora toca ver si estos contactos derivan en algo más concreto o se quedan en otro capítulo más del largo y tenso guion bilateral.
![]()




