La pelea del chico bueno que se puso fea
Brian Littrell, el eterno good boy de los Backstreet Boys, está viviendo una pesadilla que nada tiene que ver con Larger Than Life. Lo que empezó como una simple disputa por una playa privada en Florida ahora escaló a niveles realmente alarmantes.
El cantante acaba de revelar detalles escalofriantes sobre las amenazas que él y su familia están recibiendo. Y no estamos hablando de miradas feas o comentarios pasivo-agresivos sobre el césped.
“Han hablado de quemar nuestra casa, de traer armas. Dijeron: ‘Sí, las armas están permitidas en Florida’. Quieren rociarnos con gas pimienta. Quieren sacarme los dientes a puñetazos, ¿sabes?, es una locura”,
declaró Brian en una entrevista con Fox News. Palabras que quitan el sueño.
De la playa privada a las amenazas públicas
Todo comenzó el año pasado cuando Littrell demandó a su vecina Carolyn Hill por allanamiento y acoso. Según el artista, Hill invadió su playa privada al menos siete veces. La demanda inicial fue desestimada, pero el conflicto lejos de apagarse, se avivó.
Ahora no es solo una vecina: según Brian, varios residentes del área se han unido en su contra. Su esposa Leighanne Wallace lo confirmó con angustia:
“Da miedo vivir aquí con tanta gente enfadada… Nos encanta este pueblo, pero ahora no sabemos dónde comer por culpa de quienes nos odian”,
expresó la preocupada esposa.
Aquí está el detalle legal que explica (pero no justifica) el caos: en Florida existe la “zona de transición” – una franja de hasta seis metros desde la línea de marea donde el público puede acceder incluso a playas privadas. Lo que para algunos es un derecho, para otros es invasión.
Brian no se quedó cruzado de brazos. Presentó un nuevo recurso legal solicitando un juicio y una indemnización superior a los 50 mil dólares. Hasta ahora, no hay fecha para la audiencia.
Imagínense: el tipo que nos cantaba I Want It That Way ahora tiene que preocuparse por quién quiere sacarle los dientes a golpes. El mundo está loco.




