La batalla tras los libros de texto
El teatro político educativo tiene un nuevo acto de acusaciones cruzadas. Marx Arriaga, exdirector de Materiales Educativos de la SEP, salió al quite tras las declaraciones del secretario Mario Delgado Carrillo. El titular dijo que los libros no destacaban el papel de las mujeres y que Arriaga se negó a modificarlos.
Pero la respuesta fue contundente. A través de redes, el exfuncionario calificó las afirmaciones como falsas y lanzó un reto público:
“Lo desafío a presentar un documento oficial donde se me haya solicitado incluir el tema ‘Las mujeres en la historia’.”
Arriaga sostiene que las acusaciones carecen de sustento y acusa directamente a Delgado Carrillo de mentir sobre lo ocurrido durante su gestión. Las palabras tienen el peso de quien estuvo dentro.
El corazón del desacuerdo
Delgado, por su parte, había explicado que existieron desacuerdos porque Arriaga consideraba cualquier modificación como una traición al legado anterior. Puso sobre la mesa el libro “México: grandeza y diversidad” como ejemplo.
Aunque reconoció su calidad editorial, el secretario señaló que no incluía suficiente la contribución de las mujeres en los procesos históricos. Un aspecto que, en su visión, es indispensable hoy.
Mientras tanto, en este duelo narrativo, Arriaga también mostró sus cartas políticas. Expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien recientemente reconoció su trabajo. Pero mantiene sus críticas hacia la actual administración de la SEP.
Este conflicto no es solo personal. Refleja tensiones profundas sobre quién define los contenidos educativos del país y qué historia se cuenta a las nuevas generaciones. Cada palabra aquí es un guion para el futuro.




