¿Justicia o show? La condena que divide opiniones
El ring de la vida real no perdona. Rogelio Reyes, mejor conocido como “Cuatrero”, se llevó un derechazo judicial: 12 años y 8 meses de prisión por intentar acabar con la vida de su ex, la luchadora chilena Stephanie Vaquer, hoy figura de la WWE.
Pero no se emocionen. El tiempo que ya estuvo tras las rejas se descuenta, y su equipo legal ya afila el cuchillo para pedir reducción por buena conducta. En cinco años podría estar libre. Así funciona el sistema: el show nunca termina.
El caso que sacudió la lucha libre
Este martes 12 de mayo, el fallo llegó tras un proceso que puso los reflectores en un deporte donde la violencia es coreografiada, pero fuera del cuadrilátero es real y devastadora. Las redes ardieron con el veredicto, mezcla de alivio y escepticismo.
“El tiempo en prisión preventiva será descontado de su sentencia”, confirmaron fuentes judiciales.
La carrera del gladiador, que en marzo pasado intentó un regreso tras dos años en preventiva, ahora queda en pausa. Pero con el historial de reducciones y apelaciones, nadie apuesta a que sea un adiós definitivo.
Lo que no dicen los comunicados
Hasta ahora, silencio de las partes. Ni Stephanie ni su ex equipo han soltado declaración. Mientras tanto, el sistema judicial mexicano vuelve a mostrar sus costuras: sentencias que parecen duras, pero que en la práctica se diluyen como gelatina al sol.
La pregunta incómoda: ¿esto envía un mensaje real contra la violencia de género, o es solo otro capítulo de un culebrón donde los poderosos siempre encuentran la salida?




