El teléfono que sonó al otro lado del mundo
Apenas el Senado le dio el sí, Roberto Velasco agarró el teléfono. Su primera llamada oficial como secretario de Relaciones Exteriores no fue a Washington ni a Ottawa. Fue directo a Brasilia, para hablar con su par brasileño, Mauro Vieira.
El ministerio brasileño lo confirmó: fue el primer contacto externo del nuevo canciller mexicano. No es un detalle menor. Es un guiño estratégico que marca la pauta.
“El ministro Vieira invitó al canciller Velasco a visitar Brasil en fecha próxima, lo que fue aceptado de inmediato por su homólogo”,
informó la cancillería de Brasil. La cortesía diplomática es solo la fachada. El verdadero espectáculo viene después.
El escenario principal: Sheinbaum va a Brasil
La conversación allanó el camino para lo grande: una posible visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Brasil para reunirse con Luiz Inácio Lula da Silva. Sheinbaum ya lo había adelantado, citando una “insistente invitación” del mandatario brasileño.
Pero aquí está el detalle crucial que muchos pasan por alto. No se trata de un viaje protocolario. Tiene fecha límite.
Sheinbaum explicó que el viaje debe ser antes de junio, antes de que Brasil se sumerja en su propio proceso electoral. Es una ventana de oportunidad pequeña y bien definida.
¿Y qué se busca? No es lo que todos piensan.
“No se trata de firmar tratados de libre comercio que puedan afectar a ambos países, sino de construir acciones complementarias entre nuestras economías”,
declaró la presidenta.
Ahí está la jugada. Evitar los grandes tratados llenos de letra chiquita y enfocarse en cooperación práctica. El enfoque está en sectores específicos donde las piezas encajan.
Se habla especialmente del sector energético, con el etanol como punta de lanza, y otras áreas de interés mutuo que ya se han estado mapeando entre funcionarios y empresarios de ambos países desde que Sheinbaum tomó posesión.
Velasco no solo recibió un cargo. Recibió un guion con las primeras escenas ya escritas. Su primer acto fue tender un puente directo al sur, confirmando que la relación con Brasil es una prioridad de alto nivel en esta administración. El telón ya se abrió.




