Nacional
UNAM implementa plan integral de seguridad para estudiantes
La máxima casa de estudios implementa un plan integral que combina medidas legales, operativas y de salud mental para proteger a su comunidad.
La UNAM despliega un plan de seguridad integral para el retorno a clases
Ante los recientes eventos de violencia que han conmocionado a la comunidad universitaria, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha activado un protocolo de acción multidimensional para garantizar un retorno seguro y ordenado a las actividades académicas presenciales. El rector Leonardo Lomelí Vanegas ha enfatizado el compromiso institucional de emplear todos los recursos a su disposición para salvaguardar la integridad de los estudiantes, tras el lamentable asesinato de un alumno en las instalaciones del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Plantel Sur, un incidente que involucró a otro compañero del mismo plantel.
La estrategia de la máxima casa de estudios no se limita a una respuesta reactiva, sino que constituye un esquema preventivo y correctivo de amplio espectro. Lomelí Vanegas, en un comunicado oficial, declaró: “La UNAM hará todo lo que esté a su alcance para garantizar a las y los estudiantes su seguridad, a fin de que regresen a las actividades presenciales”. Esta declaración subraya el principio rector de la administración universitaria: la protección de los alumnos como un requisito fundamental para el desarrollo de la vida académica.
Un enfoque tripartito: seguridad operativa, salud mental y acción legal
El plan de contingencia se articula sobre tres ejes principales. El primero es el fortalecimiento operativo de la seguridad en todos los planteles y facultades. Para ello, el rector, acompañado por la secretaria general, Patricia Dávila Aranda, se reunió con la Comisión Especial de Seguridad del Consejo Universitario. Este órgano, presidido por José Luis Macías Vázquez, director del Instituto de Geofísica, e integrado por figuras clave como María Dolores Valle Martínez, directora de la Escuela Nacional Preparatoria, y Benjamín Barajas, director de los CCH, consensuó la urgente necesidad de robustecer las condiciones de resguardo en las instalaciones.
El segundo pilar, de carácter psicosocial, se centra en la atención a la salud mental y el apoyo emocional de la comunidad estudiantil. La universidad reconoce que los eventos traumáticos generan un impacto profundo que requiere intervención especializada. Por ello, se ha comprometido a ampliar de manera inmediata sus programas de acompañamiento psicológico, entendiendo que el bienestar emocional es un componente inseparable de la seguridad integral. La perseverancia en esta línea de acción es considerada una prioridad para fomentar un entorno educativo saludable.
El tercer eje implica una respuesta legal y disciplinaria contundente. La rectoría anunció que se procederá conforme a la ley y los estatutos universitarios contra aquellos individuos que hayan sembrado intranquilidad en los planteles, particularmente mediante la difusión de amenazas dirigidas a estudiantes que se han manifestado en contra de la violencia al interior de la UNAM. Esta medida busca desincentivar las acciones de intimidación y reafirmar el Estado de derecho dentro de los campus.
Mecanismos de actuación y coordinación interinstitucional
La operatividad de este plan descansa en protocolos específicos y en una estrecha coordinación interinstitucional. El rector Lomelí detalló los procedimientos establecidos: cada amenaza identificada es reportada de manera sistemática a la Secretaría de Prevención Universitaria. Esta dependencia funge como el enlace central para contactar a las autoridades de seguridad pública, tanto federales como locales, asegurando una respuesta coordinada con los cuerpos policiales.
Paralelamente, se informa de cada caso a la Oficina del Abogado General, a cargo de Hugo Concha Cantú, quien asume la responsabilidad de levantar las denuncias penales correspondientes, formalizando así la postura institucional de cero tolerancia a la violencia. Para asegurar la implementación efectiva en toda la geografía universitaria, se ha instruido a los directores y directoras de todas las facultades y escuelas para que convoquen a sus respectivas comisiones locales de seguridad. El objetivo es adaptar y reforzar las medidas de protección según las particularidades de cada plantel.
Este despliegue institucional se enmarca en un contexto de movilización y paros académicos en varios planteles de la UNAM. Estas interrupciones tienen su origen en la conmemoración de casos como el de Ayotzinapa y la matanza del 2 de octubre de 1968, a los que se ha sumado una ola de solidaridad con la comunidad del CCH-Sur. La respuesta de la rectoría busca, por tanto, no solo resolver la crisis inmediata de seguridad, sino también generar la confianza necesaria para una reanudación paulatina y ordenada de las labores educativas, restableciendo la normalidad académica en uno de los centros de educación superior más importantes de Latinoamérica.
La situación actual representa un desafío sin precedentes para la administración universitaria, que debe equilibrar el derecho a la educación con la obligación de proveer un entorno seguro. El éxito de este plan integral dependerá de la ejecución coordinada de las medidas de seguridad física, la efectividad de los programas de apoyo emocional y la firmeza en la aplicación de la normativa universitaria y penal. La UNAM se enfrenta a la tarea de reconstruir la confianza de su comunidad, demostrando que la seguridad de sus estudiantes es el pilar sobre el cual se sustenta toda su labor educativa y de investigación.
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Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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