El telón no cae del todo
La escena principal ha terminado, pero el teatro de la seguridad en México sigue con actos secundarios. Tras el operativo que terminó con la vida de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, la Embajada de Estados Unidos en México dio un paso atrás en su alerta más dramática.
Ya no pide a sus ciudadanos que se refugien en casa. El transporte público y los negocios, dice, “continúan volviendo a sus operaciones normales”.
“El transporte público y los negocios continúan volviendo a sus operaciones normales luego de una operación policial que tuvo lugar el 22 de febrero”
Pero aquí está el detalle que muchos pasan por alto: el personal oficial estadounidense sigue bajo candado. Toque de queda nocturno en Guadalajara, Puerto Vallarta, Ciudad Guzmán y Tijuana. Instrucciones de no salir de sus áreas metropolitanas en Jalisco y Monterrey.
Es como si el guión oficial dijera ‘calma’ al público, pero los actores tras bambalinas siguen actuando como si la obra fuera un thriller.
Vuelos y carreteras: la normalidad a medias
Los vuelos desde Guadalajara se han normalizado, con aerolíneas programando vuelos adicionales. Pero el consejo entre líneas es revelador: si tu vuelo directo a EE.UU. se cancela, considera una conexión por otra ciudad.
En las carreteras, no hay cierres ordenados por autoridades, pero algunas vías -incluyendo la crucial ruta Guadalajara-Puerto Vallarta- aún no están completamente abiertas.
Mientras tanto, del otro lado de la frontera, la Embajada de México en Washington pintó un cuadro más optimista. Esteban Moctezuma destacó que “la situación de seguridad se ha estabilizado” y que las operaciones aéreas se normalizaron.
“Las operaciones aéreas se han normalizado y las aerolíneas internacionales reanudaron sus vuelos hoy”
Pero incluso en ese mensaje hay un asterisco: si viajas por Jalisco, “se mantienen algunas medidas de seguridad locales”.
La verdadera historia no está en lo que dicen los comunicados, sino en lo que hacen los gobiernos. Mientras le dicen a los turistas que pueden respirar tranquilos, a su propio personal le dicen que no salgan de noche. Ese contraste habla más que mil palabras sobre cómo ven realmente el panorama post-Mencho.
Al final, como me enseñó mi padre, la política -y la diplomacia- se trata de leer entre líneas. Hoy las líneas dicen: ‘Pueden salir… pero nosotros no nos arriesgamos’.




