Un descenso fatal en pleno corazón de la CDMX
La vida de Rosa María Orozco Salazar, una vigilante de alrededor de 50 años, terminó de la manera más absurda y trágica posible: cayendo por el hueco de un elevador en pleno edificio de la SEP. Sí, justo ahí donde supuestamente se forman las mentes del futuro, pero al parecer no revisan los ascensores. El incidente ocurrió en la Colonia Centro, Alcaldía Cuauhtémoc, porque nada dice “capitalino” como un edificio gubernamental con mantenimiento cuestionable.
10 metros de caída y cero respuestas
Según los reportes preliminares, el ascensor decidió tomarse un día libre (literalmente), provocando que Rosa María cayera desde unos 10 metros de altura. Los equipos de emergencias llegaron, pero el impacto fue tan brutal que poco pudieron hacer. Mientras tanto, el Heroico Cuerpo de Bomberos y Protección Civil se encargaron del rescate del cuerpo, porque, spoiler alert: sobrevivir a eso no estaba en el guion.
Para añadir más dramatismo a esta película de terror burocrático, la Fiscalía General de Justicia apareció en escena para hacer lo suyo: levantar el cuerpo y practicar la necropsia de ley. Porque en México, hasta la tragedia tiene trámites.
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