La jugada tras la mancha: un observatorio para vigilar el Golfo
Tras semanas con las playas de Veracruz marcadas por un derrame de combustible, la presidenta Claudia Sheinbaum saca una carta de la manga. Su gobierno prepara la creación de un Observatorio del Golfo. La idea es tener ojos científicos sobre el mar, todo el tiempo.
Este martes, un equipo interdisciplinario de expertos y funcionarios se reunirá con ella. Su misión: presentar un análisis integral sobre lo que pasó y cómo se ha limpiado. “La intención es que puedan dar una revisión integral de las causas… y de cómo se ha venido trabajando”, explicó la mandataria.
“La intención es que puedan dar una revisión integral de las causas del derrame o las diferentes causas de los derrames y de cómo se ha venido trabajando para limpiar el océano”
Sheinbaum defendió la respuesta inmediata. Aseguró que desde el primer momento se coordinaron la Marina, autoridades ambientales y Pemex. Pero más allá de buscar culpables, el objetivo final es ese nuevo sistema de monitoreo permanente.
El otro frente: defender la temporada turística
Mientras tanto, en el escenario político, había otro fuego que apagar: la imagen del Golfo como destino vacacional. La presidenta salió a defender con datos el éxito económico.
Aseguró que, contra todo pronóstico y versión, los destinos playeros tuvieron una ocupación hotelera cercana al 80% en Semana Santa. Incluyendo Veracruz, Mazatlán y Acapulco.
“Si el mar hubiera estado en otras condiciones, no hubiéramos tenido la cantidad de turistas que hubo”, afirmó con contundencia.
Es una declaración que busca cerrar el debate público. La secretaria de Turismo presentará un informe detallado la próxima semana para respaldar estas cifras.
Así se mueve el tablero. Por un lado, una propuesta técnica a futuro para calmar las aguas (literalmente). Por el otro, un mensaje económico contundente para calmar los ánimos. El guion post-derrame ya está en marcha.




