Sheinbaum le resta drama al intento peruano: “No es para tanto”
Parece que la presidenta Claudia Sheinbaum tiene el modo ‘zen’ activado, porque la noticia de que un grupo de congresistas en Perú quiere declararla persona non grata le resbaló como agua sobre impermeable. En su ya famosa conferencia mañanera de este martes, desde Palacio Nacional, la mandataria mexicana se mostró más tranquila que nosotros un domingo por la tarde viendo memes.
El origen de este drama internacional de telenovela política tiene que ver con su apoyo público a Pedro Castillo, el expresidente peruano que actualmente está entre rejas acusado de intentar un autogolpe de Estado a finales de 2022. Mientras en Lima se escandalizan, Sheinbaum lo tiene más claro que el algoritmo de TikTok: para ella, lo que vivió Castillo fue un golpe de Estado de manual y así lo ha manifestado, con toda la ironía y el desparpajo que caracteriza a la política mexicana.
La postura de México: firme y sin complejos
Con una calma que nos hace preguntarnos si tiene un secreto para manejar el hate en redes, Sheinbaum aclaró que solidarizarse con Castillo “no es una agresión”. De hecho, recibió aquí a su abogado, Guido Croxatto, y le dio su respaldo. Básicamente, el mensaje es: “Lo siento, pero no lo siento”.
Y ojo, porque esto no es una ocurrencia suya. Es la continuidad de la política exterior que implementó el presidente López Obrador. ¿Recuerdan el caso de Ecuador cuando invadieron nuestra embajada? Pues es la misma línea: una postura de principios que, les guste o no a los demás, México va a mantener. Sheinbaum lo dejó claro: “Nosotros mantenemos el mismo criterio… entonces no importa, nosotros vamos a mantener nuestra posición”.
Traducción millennial: “No vamos a cambiar nuestro perfil de Instagram porque a unos haters no les guste la foto”.
Mientras tanto, en el Congreso peruano, la cosa va en serio. La Comisión de Relaciones Exteriores aprobó en primera instancia la moción con 12 votos a favor y 6 en contra. Ahora, la pelota está en el tejado del pleno, que tendrá que decidir si ratifica esta declaración simbólica o la archiva para siempre en el cajón de los dramas internacionales fallidos.
Detrás de esta iniciativa están figuras como el congresista fujimorista Ernesto Bustamante, quien preside dicha comisión, junto con la también fujimorista Patricia Juárez y la derechista María del Carmen Alva. Vamos, un dream team de la política tradicional peruana que parece haberse molestado mucho con la postura mexicana.
Pero más allá del rifirrafe diplomático, lo que queda claro es que la política exterior de México bajo Morena tiene un estilo muy particular: directo, sin rodeos y con una dosis de irreverencia que a veces desconcierta a los vecinos. Sheinbaum, en lugar de suavizar el tono, lo ha adoptado como propio.
En el fondo, este episodio refleja las tensiones geopolíticas en América Latina, donde los gobiernos progresistas y conservadores se miden constantemente. La declaración de persona non grata es, sobre todo, un gesto político con mucho simbolismo pero poco efecto práctico. Sheinbaum no va a ser expulsada de Perú ni se van a cortar las relaciones diplomáticas. Es, básicamente, el equivalente internacional a un unfollow masivo pero sin bloqueo.
Así que, mientras los congresistas peruanos debaten, Sheinbaum sigue con su agenda como si nada. Una lección magistral en cómo manejar el drama geopolítico sin perder la compostura… ni el sentido del humor.
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