La presidenta Claudia Sheinbaum tendrá una mañana movida este viernes. Confirmó que hablará por teléfono con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, a las 11:30 horas, justo antes de irse a Hidalgo a inaugurar una cancha de futbol.
Pero no para ahí. También recibirá en Palacio Nacional a la directora de Petrobras, Magda Chambriard. “Voy a ver a las grandes ligas en un ratito”, soltó en la mañanera, con ese tono que ya le conocemos.
¿El contexto? La llamada con Carney ocurre después del ataque en Teotihuacán que dejó a una ciudadana canadiense sin vida. Y claro, está el T-MEC como telón de fondo. Negociaciones que no se detienen ni por tragedias.
Lo curioso es el timing: justo cuando la relación comercial con Estados Unidos y Canadá está más tensa que cuerda de guitarra. Sheinbaum juega sus cartas con cuidado.
“Voy a ver a las grandes ligas en un ratito” — Claudia Sheinbaum
Mientras tanto, la visita de Chambriard huele a alianza energética. Petrobras buscando socios, México necesitando inversión. Veremos si sale algo más concreto que fotos protocolarias.
Lo que nadie pregunta: ¿qué tan sincronizada está esta agenda diplomática con lo que realmente pasa en las mesas del T-MEC? Porque entre llamadas y recepciones, el diablo siempre está en los detalles.




