Un respiro para el campo: llegan las reglas claras
La presidenta Claudia Sheinbaum acaba de mover ficha en el tablero agrícola. Hoy se publica en el Diario Oficial la simplificación de reglas para que los productores reciban 950 pesos por tonelada de maíz. Un apoyo pactado desde 2025 que, por fin, ve la luz.
“A partir del lunes, toda la Secretaría de Agricultura va a estar en los distintos territorios, particularmente en el Bajío”, anunció Sheinbaum.
La mandataria detalló que también habrá respaldo para Chihuahua y para la próxima cosecha en Sinaloa. El objetivo es claro: desplegar funcionarios en territorio para informar y agilizar los pagos. Menos burocracia, más apoyo directo.
El telón de fondo: precios por los suelos y protestas
El anuncio no llega en el vacío. Esta misma mañana, un grupo de campesinos se manifestó frente a la XII región militar en Irapuato, Guanajuato, justo donde se realizaba la conferencia matutina. Sheinbaum reveló que ya se ha reunido dos veces con productores y compradores del estado.
¿La razón de fondo? Una caída brutal en los precios. La mandataria lo dejó claro con números contundentes.
“En el 2022 el precio del maíz estaba a 7 mil 200 la tonelada. Hoy, en algunos lugares, el maíz amarillo está en menos de 4 mil pesos”, explicó.
Las intensas lluvias del año pasado y un aumento en la producción global han hecho que el valor se desplome. Por eso este apoyo busca ser un salvavidas inmediato para los productores medianos. Para los pequeños, prometen otros programas que se “fortalecerán este año”.
Pero Sheinbaum no quiere quedarse en lo urgente. Su mirada está puesta en lo estratégico.
“Tenemos que hacer un acuerdo entre los grandes compradores y los productores que nos permita garantizar que se va a comprar toda la producción nacional”, afirmó.
El gran objetivo final es la autosuficiencia alimentaria. Dejar de depender del maíz importado, especialmente el amarillo y blanco. Es un cambio de guión profundo para el campo mexicano.
En Guanajuato, la gobernadora Libia Denisse García celebró la medida, destacando que la presidenta ha aprobado apoyos emergentes y que dentro del presupuesto estatal ya se contemplan ayudas específicas para sus productores.
Así las cosas. El gobierno baja al ruedo con una medida concreta mientras negocia una tregua más larga entre quienes siembran y quienes compran. El primer acto de este drama agrícola ya comenzó.




