La carta que la presidenta aún no ha visto
En el escenario político, a veces el silencio habla más fuerte que las palabras. Este lunes, una carta del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, detenido por el presunto huachicoleo fiscal, llegó a las redes pidiendo auxilio a la presidenta Claudia Sheinbaum. Su contenido es una acusación directa: denuncia un proceso penal “viciado y politizado”.
“Quedo de usted, solicitándole una vez más su valiosa intervención… para que se haga justicia”, subraya el marino en el texto.
La pregunta era inevitable. En la conferencia mañanera, un reportero la confrontó: ¿ya leyó la misiva donde el acusado clama por su apoyo? La respuesta fue rápida y seca.
“No he visto la carta, no la he visto. Cuando la vea, con gusto les comento”, respondió Sheinbaum desde Palacio Nacional.
Un caso que huele a pólvora política
Aquí no se trata solo de una carta sin leer. Es el grito de un militar de alto rango que asegura que le están fabricando delitos y que su baja de la Marina fue irregular. Él pone el balón en la cancha de la máxima autoridad.
Sheinbaum se coloca, por ahora, en un limbo. No puede opinar sobre lo que no ha leído, pero su declaración deja flotando una pregunta incómoda: ¿cuándo será el momento adecuado para verla? En este teatro del poder, cada gesto es un acto. Su siguiente movimiento —leerla o seguir postergándolo— será interpretado como toda una declaración de principios sobre cómo maneja este espinoso asunto.




