La presidenta Claudia Sheinbaum endureció su postura contra Washington al calificar como injerencia los procesos por tráfico de drogas que la fiscalía de Nueva York inició contra 10 funcionarios mexicanos, incluidos miembros de Morena. Durante un evento en el Monumento a la Revolución, Sheinbaum señaló que estas acciones buscan influir en los comicios de 2027.
“Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no. Cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera… ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”, afirmó.
Acusaciones contra funcionarios
La fiscalía neoyorquina acusó en abril al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, al alcalde Juan de Dios Gámez y a otros ocho funcionarios activos y retirados de colaborar con el Cártel de Sinaloa. La Fiscalía General de México condicionó las detenciones a que EE.UU. entregue pruebas. Rocha y Gámez se separaron temporalmente de sus cargos; dos exsecretarios se entregaron a autoridades estadounidenses.
Sheinbaum cuestionó la legitimidad del proceso: “¿Es realmente interés genuino por ayudar a México? ¿O quizás sectores de la derecha estadounidense buscan posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026?”.
Relaciones bilaterales tensas
Desde 2025, las críticas de Trump contra México por el combate al crimen organizado y los aranceles a la industria automotriz, acero y cobre han generado fricciones. Sheinbaum ha logrado mantener una relación cordial, pero esta vez fue más frontal.
La mandataria denunció una “ofensiva mediática” de sectores conservadores nacionales e internacionales, intensificada tras el incidente del 19 de abril en Chihuahua, donde dos agentes de la CIA fallecieron en un accidente automovilístico después de un operativo contra un laboratorio de drogas sintéticas. México protestó la presencia de los agentes sin autorización.




