Ayuda para La Habana, diálogo con Washington
La presidenta Claudia Sheinbaum lo dejó claro este viernes en Michoacán: México mandará ayuda humanitaria a Cuba. Y quiere hacerlo rápido.
“Estamos pensando enviar esta ayuda, si no este fin de semana, el lunes a más tardar y es principalmente alimentación”, señaló la mandataria.
Pero hay más en el menú diplomático. No solo se trata de comida enlatada. El gobierno también está moviendo fichas para algo mucho más jugoso: petróleo.
El verdadero desafío: el crudo
Ahí está el meollo del asunto. Enviar alimentos es una cosa. Reanudar el flujo de combustible a una nación bajo estricto embargo estadounidense es otra muy distinta.
“Obviamente no queremos que haya sanciones para México, pero estamos en ese proceso de diálogo”, admitió Sheinbaum con esa mezcla de firmeza y cautela que caracteriza estos temas.
Traducción: están probando los límites de la paciencia de Washington. Negocian cómo enviar el petróleo sin que les caiga una multa o algo peor.
La coordinación corre por cuenta de la cancillería mexicana, con el embajador cubano Eugenio Martínez Enríquez y Lázaro Cárdenas Batel como puntos clave. Un equipo que sugiere que esto va en serio.
¿Y hablará Sheinbaum directamente con Miguel Díaz-Canel? La respuesta fue un “si es necesario” bastante elocuente. Por ahora, prefieren manejar todo a nivel embajada. Paso a paso.
Mientras tanto, los camiones con ayuda alimentaria deberían estar rodando hacia puertos mexicanos. El reloj diplomático ya está en marcha.




