El telón cae para las pensiones de lujo
Ya está en el Diario Oficial. Este viernes se publicó el decreto que elimina de raíz las llamadas ‘pensiones doradas’ para exfuncionarios de alto nivel. No es solo un anuncio más—es una reforma al artículo 127 de la Constitución. El teatro político tiene hoy un acto final.
La iniciativa llegó desde febrero, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. La idea es simple pero contundente: ninguna pensión de confianza podrá superar el 50% del sueldo del presidente. Así de claro.
“Ninguna persona servidora pública podrá tener una remuneración igual o mayor que su superior jerárquico”, establece el texto constitucional ahora reformado.
¿Y qué significa esto en pesos y centavos?
Se recuperarán alrededor de 5 mil millones de pesos. Dinero que, según el gobierno, se destinará a los Programas para el Bienestar. Imagínense: lo que antes era un cheque mensual de un millón para un exfuncionario, ahora tendrá un tope drástico.
Aquí está el detalle que duele a algunos: las pensiones ya otorgadas también se ajustarán. No es solo para los nuevos. El decreto entra en vigor un día después de su publicación y aplica retroactivamente, con contadas excepciones.
¿Quiénes se salvan? Las Fuerzas Armadas, las pensiones por aportaciones voluntarias a cuentas individuales, las sindicales complementarias y la pensión no contributiva del artículo 4°. Fuera de eso, todos bajo la misma lupa.
Mi padre siempre decía que la política se mide por cómo afecta la mesa familiar. Hoy, cinco mil millones cambian de manos—de privilegios heredados a programas sociales. El guión, al menos sobre el papel, ha cambiado.




