¿Robots o espejitos? La nueva apuesta tecnológica de Samuel García
Desde Nueva York, el gobernador Samuel García anunció con bombo y platillo la llegada de Reflex Robotics a Nuevo León. La empresa, fundada por egresados del MIT, pondrá aquí su primera base en Latinoamérica.
“Nuevo León se convertirá en el primer estado donde se fabricarán este tipo de robots humanoides”, declaró García, prometiendo la creación de unos 2 mil empleos directos.
Suena bien, ¿verdad? Robots fabricados localmente, monitoreando operaciones en plantas industriales de EE.UU., reduciendo costos y mejorando procesos. El discurso oficial lo pinta como la gran apuesta por el futuro.
Pero permítanme un escepticismo informado. Cada vez que un gobernante anuncia inversiones millonarias desde el extranjero, mi memoria histórica se activa. Recuerdo demasiados proyectos faraónicos que nacieron en ruedas de prensa y murieron en el olvido.
La pregunta clave no es qué dicen, sino qué no dicen. No hay cifras concretas de inversión. No se mencionan plazos reales. Solo conceptos atractivos: “inteligencia artificial”, “innovación tecnológica”, “oportunidades”.
¿De verdad creen que una empresa del MIT necesita venir a México para monitorear robots en Estados Unidos? La lógica geográfica tiene más agujeros que un queso gruyere.
Ojo: no digo que sea mentira. Digo que cuando el poder anuncia maravillas, mi trabajo es buscar las contradicciones. Y esta historia huele a timing político conveniente.
Los 2 mil empleos suenan magníficos. Ojalá se materialicen. Pero mientras no vea contratos firmados y nóminas corriendo, seguiré tomando estas noticias con la misma credibilidad que un político prometiendo acabar con la corrupción.
El verdadero test será dentro de un año. ¿Estaremos hablando de fábricas robóticas o solo de otro titular olvidado? La amnesia colectiva es el mejor aliado del circo mediático.




