Cuando los diputados juegan a “salva al comerciante” (y pierden)
Iván Escalante, el titular de la Profeco, acaba de destapar el té más jugoso del año: diputadas y “compañeros del movimiento” le han marcado más que un ex tóxico para pedirle que deje en paz a establecimientos que, oh sorpresa, estaban cometiendo irregularidades. ¿El premio al descaro? Una legisladora incluso intentó justificar una gasolinera con el clásico “es que llegaron con pasamontañas” (sí, como si fueran la banda del Zodiaco revisando precios de magna).
El hotel fifí y las cucarachas VIP
Pero el drama estrella fue el “hotel muy fifí” (así, con todo el clasismo millennial) donde los precios eran en dólares, cobraban extra por limpiar y, para el toque gourmet, tenían cucarachas de chef en la cocina. Aquí la trama subió de nivel: en media hora, Escalante recibió cuatro llamadas de compañeros del movimiento, cada uno más poderoso que el anterior. Hasta bromeó: “Me dije: va a llamar la Presidenta“. Spoiler: no lo hizo, pero le dio luz verde para actuar. #JusticiaSabeAMole
El mensaje fue claro: “No intervengan donde no saben“. Aunque, seamos honestos, en un país donde hasta los sellos de clausura tienen padrinos, suena más a wishful thinking. Escalante incluso soltó la joya: “La sanción por retirar sellos es de risa“. Traducción: algunos prefieren pagar multas que dejar de estafar.
Boletos, jamones y el arte de dar vueltas
Entre quejas por un estudio de jamones (porque nada une más a México que el drama del fiambre) y el lío de las boleteras que esquivan devoluciones como si fueran impuestos, la Profeco parece el referee de un partido donde todos hacen trampa. Hasta propusieron reducir a 72 horas el plazo para atender reclamos telefónicos, a lo que Escalante respondió con un “ni con tres vidas” alcanzarían.
Moraleja: mientras algunos diputados juegan a ser ángeles de la guarda de negocios chuecos, los consumidores siguen esperando justicia entre informes, llamadas perdidas y el eterno “es que el sistema no da para más“. Pero hey, al menos ahora sabemos que hasta las cucarachas tienen conectes.
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