Las cifras que duelen: 42 millones sin ingresos para comer
El Instituto Nacional de Estadística dice que la pobreza laboral bajó al 32.3% a finales del 2025. Suena bien, ¿verdad? Hasta que traduces el porcentaje a personas: 42.3 millones de mexicanos que no ganan lo suficiente para comprar la canasta alimentaria básica.
“El dato representa una disminución de dos puntos porcentuales frente al trimestre previo”, informa el INEGI.
Un descenso de dos puntos. Un triunfo estadístico que se celebra en ruedas de prensa mientras millones siguen eligiendo entre pagar la luz o llenar la despensa.
El México fracturado: del 14% al casi 60%
Aquí es donde el promedio nacional se rompe en pedazos. La pobreza laboral no es un monstruo uniforme; tiene territorios favoritos.
Mientras en Baja California Sur apenas afecta al 14.2% de la gente, en Chiapas alcanza al 59.8%. Oaxaca (56.6%) y Guerrero (51.3%) completan el podio trágico de las entidades más golpeadas.
El ingreso laboral per cápita subió un 3.7% trimestral, hasta los 3,468 pesos mensuales. En 21 estados aumentó, con el Estado de México a la cabeza (16.5%).
Pero esos números fríos chocan contra una realidad caliente: la brecha entre el norte y el sur sigue siendo un abismo. Se reduce algo en papel, sí. Pero la foto completa muestra un país partido en dos.
La memoria es larga: estos mismos estados del sur llevan décadas liderando las listas negras. La amnesia oficial celebra tendencias a la baja, mientras ignora geografías del abandono que se repiten año tras año.
¿Optimismo? Quizás para quien lee los titulares sin mirar el mapa.




