El entrenador Kyle Shanahan salió al campo de práctica de los 49ers el domingo, apenas dos semanas después de sufrir un accidente automovilístico que le provocó una conmoción y otras lesiones. Permaneció unos 30 minutos junto al gerente general John Lynch, observando a sus jugadores.
“Sé que no puede mantenerse alejado”, dijo el apoyador Fred Warner. “Ese tipo está obsesionado con el fútbol”.
Shanahan, con yeso en la mano izquierda y gafas de sol para cubrir el ojo morado, interactuó con Warner, Kyle Juszczyk, Christian McCaffrey y Dre Greenlaw antes de retirarse. Su nuevo bigote llevó a Warner a bromear sobre su “disfraz”.
Mando temporal para Foerster
El entrenador asistente Chris Foerster asumió las riendas del equipo mientras Shanahan se recupera. Foerster, con más de tres décadas en la NFL, dirige el campamento con apoyo de los coordinadores Klay Kubiak, Raheem Morris y Brant Boyer.
“Es como si encajara a la perfección”, dijo el tackle Trent Williams. “Verlo en esa posición me llena de orgullo”.
Foerster trabajó con los Shanahan en Washington y se unió a los 49ers en 2019. Su historial incluye una renuncia en Miami en 2017 tras un video controvertido, pero recibió una nueva oportunidad.
Bosa avanza en su regreso
El ala defensiva Nick Bosa participó en ejercicios individuales, tras la rotura de ligamento cruzado anterior sufrida en la Semana 3 de la temporada pasada. Trabajó por separado durante las prácticas de equipo.
“Bosa se ve mejor de lo que se veía antes de lesionarse”, afirmó Williams, destacando la aparente recuperación total del jugador.
Con un plantel veterano y varios entrenadores experimentados, el equipo opera en “piloto automático” pese a la ausencia de Shanahan. La primera práctica del campamento transcurrió sin contratiempos.




