Cooperstown recibió a tres nuevas leyendas del béisbol. Carlos Beltrán, Andruw Jones y Jeff Kent fueron exaltados al Salón de la Fama en una ceremonia ante 12.000 aficionados y 57 miembros actuales del Hall of Fame.
Jones: el primer curazoleño en el Salón
El jardinero de los Bravos de Atlanta, ganador de 10 Guantes de Oro, dedicó su discurso a su natal Curaçao. “No hay una manera fácil de llegar aquí desde la pequeña isla… Pero hoy Cooperstown y Curaçao quedan unidos para siempre”, expresó.
Jones es el primer pelotero de esa isla en ingresar. Agradeció a su fallecido padre, Henry Jones, quien le enseñó a seguir la pelota batiéndole elevados de un poste de foul a otro.
“Papá, lo logramos”, dijo entre lágrimas.
Beltrán y el eco de Puerto Rico
Los cánticos de “Puerto Rico” acompañaron cada mención de su isla. Beltrán, Novato del Año en 1999 y 20 temporadas en MLB, repasó su paso por cada equipo. Los Mets recibieron los mayores elogios: “Nueva York moldeó mi vida”.
No mencionó el título de 2017 con Houston, envuelto en el escándalo de robo de señas. Sí agradeció a los votantes, incluso a quienes no lo apoyaron. Obtuvo 84.2% de los votos en su cuarto año de elegibilidad. Jones logró 78.4% en su noveno.
Kent: del trato a la camioneta
El segunda base con más jonrones en la historia (351) y JMV de la LN en 2000 con San Francisco, mostró un lado sensible. Antes de hablar, lloró al ver a sus padres. Recordó el trato con su padre: si conseguía una beca universitaria, recibiría una camioneta pickup. Hoy la conserva en su garaje.
“Algunas de las cosas más sencillas pueden cambiar por completo la dirección de tu vida”, reflexionó Kent, elegido por el Comité de la Era Contemporánea.




