Un reportaje que se convirtió en pesadilla
La cobertura del Mundial para Televisa y TUDN tomó un giro dramático para Julio ‘El Profe’ Ibáñez. Lo que comenzó como un viaje de trabajo terminó con él y su camarógrafo Dani G tras las rejas en Johannesburgo.
Cinco días en prisión. Eso vivieron antes de ser trasladados a detención domiciliaria en un Airbnb. Las autoridades sudafricanas investigan su estatus migratorio y algo más delicado: la presunta grabación con dron en zona restringida.
La alerta que encendió las alarmas
La situación se hizo pública este miércoles de manera escalofriante. El medio Récord reportó que una transmisión en vivo de TikTok fue interrumpida abruptamente por hombres armados ingresando a su habitación. La imagen mental es de película, pero el susto fue muy real.
Fragmentos de esa transmisión cortada circularon entre colegas, generando preocupación inmediata.
Ibáñez estaba cubriendo a la selección sudafricana, rival directo de México en el torneo. Su trabajo periodístico normal se transformó de la noche a la mañana en un caso legal internacional.
Ahora, mientras esperan resolución judicial desde ese Airbnb que se siente más como celda ampliada, la pregunta flota en el aire: ¿error administrativo o algo más complejo? Las relaciones diplomáticas entre México y Sudáfrica podrían ponerse a prueba.
Lo cierto es que dos profesionales que solo querían contar historias deportivas se encuentran atrapados en una trama que nadie anticipó. Sus familias esperan noticias, sus empleadores gestionan desde la distancia, y el fútbol queda en segundo plano frente a la urgencia de recuperar su libertad.




