El tiempo récord que huele a atajo burocrático
Diputados federales del PAN plantaron cara esta semana. Exigieron al gobierno una rendición de cuentas detallada sobre la colecta convocada por el expresidente López Obrador para apoyar a Cuba.
La solicitud, formalizada como un Punto de Acuerdo, no pide disculpas. Exhorta directamente a las autoridades a transparentar los trámites y criterios usados para autorizar a la asociación civil Humanidad con América Latina como donataria.
¿Y qué es lo que realmente quieren saber?
El diputado Héctor Saúl Téllez Hernández lo puso negro sobre blanco. Le pidió al SAT y a Hacienda un informe completo en menos de 15 días hábiles. Quieren los detalles de la constitución de la asociación y cómo obtuvo su estatus.
Incluyendo fechas, documentos y criterios usados.
Pero ahí viene el dato que levanta todas las alarmas. La bancada azul quiere una explicación contundente sobre por qué la autorización se otorgó en lo que califican como un “tiempo récord”.
Un solo día. Cuando cualquier mortal sabe que estos procedimientos burocráticos suelen tardar meses, sino es que años.
La lista de preguntas incómodas no termina ahí.
Los panistas también pidieron nombres. Quieren saber qué funcionarios públicos estuvieron involucrados en el proceso. Y si hubo alguna “comunicación externa” – léase llamadas, presiones o recomendaciones – que influyera en la aprobación exprés.
La cereza del pastel: las medidas de supervisión. Exigen garantías de que los donativos no se convertirán en un puente dorado para transferir recursos a regímenes extranjeros de forma irregular.
También preguntan por el destino final del dinero y, cómo no, por su deducibilidad fiscal. Porque al final, son fondos privados que buscan un beneficio público… o al menos eso se supone.
Es el clásico movimiento: pedir transparencia cuando el proceso huele a atajo. Veremos si las respuestas llegan tan rápido como la autorización.




