El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, concluyó su visita oficial a México con un diagnóstico claro: las desapariciones forzadas, la impunidad sistémica, la violencia contra periodistas y activistas, y los feminicidios siguen siendo los desafíos más graves para el Estado mexicano.
Türk se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum, la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez, la fiscal general Ernestina Godoy y miembros del Poder Judicial. Reconoció avances como la reducción de la pobreza, la paridad de género en el gobierno y la reforma constitucional sobre pueblos indígenas. Pero enfatizó que el acceso efectivo a la justicia sigue siendo el reclamo central de las víctimas.
Crisis de desapariciones y seguridad
El funcionario calificó la situación de personas desaparecidas como una “tragedia nacional” que erosiona la confianza en las instituciones. Aunque elogió la Ley General y la actualización del Protocolo Homologado de Búsqueda, llamó a evitar la politización del problema y a fortalecer las capacidades de identificación forense e investigación.
Sobre seguridad, señaló que el crimen organizado y el flujo de armas vulneran derechos de millones. Recomendó fortalecer cuerpos policiales civiles profesionales y expresó preocupación por el uso de la prisión preventiva oficiosa.
Violencia de género
Türk lamentó que cada día siete mujeres pierdan la vida por razones de género, un fenómeno que, dijo, afecta la conciencia social. Confió en que la futura Ley General sobre Feminicidio homologue protocolos de protección en todo el país.
El representante de la ONU no dio fechas para nuevas visitas, pero dejó claro que el monitoreo internacional continuará.




