Reunión de alto nivel, lenguaje de siempre
Roberto Velasco, el subsecretario para América del Norte, se sentó este lunes con la Cámara de Comercio Canadiense. El motivo oficial: seguir afinando el Plan de Acción México-Canadá que corre hasta 2030.
La cita viene justo después del encuentro entre Claudia Sheinbaum y el primer ministro Mark Carney en septiembre. El timing, como siempre, es impecable.
Velasco habló de “profundizar la integración comercial”, especialmente con la revisión del T-MEC en el horizonte. Su declaración fue un clásico del género:
“A pesar de los diferentes retos del mundo actual, esta asociación estratégica nos permite hacerles frente de manera más resiliente”.
Resiliencia. La palabra favorita de todo funcionario cuando no quiere dar detalles.
La visita que refuerza el guión
Para darle más peso al acto, justo coincidió con la visita a México de Dominic LeBlanc, un ministro canadiense con un título tan largo como la lista de temas que supuestamente se abordaron.
LeBlanc trajo una delegación de empresarios. Porque en estas reuniones, siempre hay que mostrar que el sector privado cree en el cuento.
El comunicado dice que su presencia “reforzó los vínculos económicos”. Traducción: se sacaron fotos, sonrieron y repitieron lo que ya sabíamos. Avances concretos sobre inversión y comercio bilateral brillan por su ausencia en el anuncio.
Otro día, otra reunión. Los discursos sobre resiliencia y asociación estratégica siguen sonando igual. La verdadera negociación, esa que duele, probablemente ocurre lejos de las cámaras.




