La advertencia llega tarde, como siempre
La embajada de México en Líbano finalmente se despertó. Ante la escalada de tensiones en Medio Oriente, llamó a las y los connacionales a salir del país. El consejo llega cuando las opciones comerciales todavía están operativas. ¿Cuánto tiempo durará esa ventana? Nadie lo dice.
“Registren su estancia con la sección consular”, piden.
Por correo o teléfono. El clásico protocolo que muchos ignorarán hasta que sea demasiado tarde. La amnesia colectiva ante crisis pasadas es un lujo que no todos pueden permitirse.
Los vuelos son la cuerda floja
Las aerolíneas Middle East Airlines y Royal Jordanian siguen ofreciendo salidas diarias. Destinos europeos, Ammán, Estambul, El Cairo. Es la lista de escape. La embajada también compartió sus redes sociales y números de emergencia. Dos teléfonos, misma función: intentar ayudar cuando el caos ya esté aquí.
En cuanto a Israel, los lineamientos de protección civil se mantienen sin cambios hasta el jueves. Nivel de actividad limitada. Distinción de dos zonas con medidas diferenciadas. Un lenguaje burocrático que trata de poner orden donde reina la incertidumbre.
La recomendación está sobre la mesa: salgan ahora. La pregunta es cuántos la escucharán antes de que las puertas se cierren.




