A un año del cierre de la frontera estadounidense a la exportación de ganado mexicano por el resurgimiento del gusano barrenador, el gobierno federal intensifica el diálogo con Washington. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó este lunes que la medida es unilateral y que la prioridad ha sido controlar la plaga con inversión en una biofábrica de moscas estériles en Chiapas y apoyo a ganaderos de Sonora, Coahuila y Durango.
Biofábrica en Chiapas y cooperación regional
Sheinbaum recordó que México ya erradicó esta plaga en el pasado con la técnica de insectos estériles. Ahora, la nueva planta en Metapa de Domínguez, Chiapas, producirá un ejemplar mejorado, dijo:
“Hay un nuevo ejemplar que se produce en Estados Unidos, que está analizando Cofepris, el poderlo también producir en esta planta de Chiapas… es más eficiente porque son machos los que se liberan y tiene el doble de productividad.”
La mandataria señaló que el brote ingresó por Centroamérica y que México colabora con Panamá, que cuenta con tecnología avanzada. Especialistas del Senasica darán más detalles.
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural trabaja con la USDA y su titular, Brooke Rollins, para liberar moscas estériles y reabrir la frontera. Sheinbaum destacó que el cierre también perjudica a ganaderos estadounidenses y ha elevado el precio de la carne:
“¿Nosotros qué tenemos que hacer? Buscar el diálogo, la comunicación permanente para que se abra lo más pronto posible y trabajar para erradicar la plaga.”
Además de la biofábrica, el gobierno capacita a productores en sanidad y limpieza de heridas. Sheinbaum dijo que Sonora y Durango están muy avanzados, mientras Coahuila va más retrasado. Se prevé ampliar el apoyo a otros estados para mantener la calidad de la carne de exportación.




