El Gobierno de México se pone *fashionably late* en la defensa de su soberanía
Ah, la OEA. Esa organización que, como ese amigo que opina de tu relación sin que le preguntes, decidió soltar su *hot take* sobre las elecciones judiciales en México. Y claro, el Gobierno mexicano, como cualquier millennial que recibe críticas no solicitadas, respondió con un *”gracias, pero no”* diplomático (y un poquito de drama).
La nota diplomática: el equivalente a un *clapback* en Twitter
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) no se quedó callada y mandó una nota diplomática al secretario general de la OEA, Albert Ramdin (sí, el mismo que probablemente no esperaba tanta *firma energía*). Básicamente, México dijo: “Respetamos tu opinión, pero esto es un *unsolicited advice*”, citando el Artículo 3 de la Carta de la OEA que habla de la no injerencia en asuntos internos. O sea, el clásico *”cada quien su pedo”* pero en lenguaje diplomático.
“La organización del proceso electoral y la celebración de los comicios del 1 de junio se apegó estrictamente a las normas constitucionales y leyes electorales vigentes en nuestro país” – Secretaría de Relaciones Exteriores, probablemente con el ceño fruncido.
Pero la OEA, en su informe preliminar, no se mordió la lengua: dijo que el proceso no garantizaba independencia judicial y que los perfiles electos tenían más *red flags* que un perfil de Tinder. Incluso mencionó los famosos *”acordeones”* (guías de votación) y la baja participación ciudadana (13%, o sea, menos que los likes en un tweet de un político).
¿Independencia judicial o *Netflix & chill* con el Ejecutivo?
La Misión de Observación señaló que seis de los nuevos ministros fueron postulados por el comité del Poder Ejecutivo y tres ya estaban en la Corte (nombradas por AMLO). O sea, más conexiones que un influencer en LinkedIn. “No hay garantías de que tengan la solvencia técnica”, advirtieron. Traducción: *”Esto huele a nepotismo con extra steps”*.
México, por su parte, insistió en que todo fue legal y constitucional. Pero, ¿desde cuándo lo legal equivale a legítimo? Ahí lo dejo, como los *plot twists* de una telenovela.
Lo curioso es que la OEA no recomendó que otros países copien este modelo. Como si dijera: *”No lo hagas, es una mala idea”*, pero en informe diplomático. México, mientras tanto, sigue firme en su postura: *”Soberanía ante todo, incluso si el mundo nos mira raro”*.
¿Moraleja? Las elecciones judiciales en México son como ese meme de *”esto está bien… ¿no?”* donde todos asienten, pero nadie está seguro. Y la OEA, como ese amigo que te dice *”oye, creo que te están viendo la cara”*, aunque no le hayan pedido su opinión.
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